Japón declara la guerra a Alemania

publicado en: Historia, Noticias | 2

japon1401

No, las relaciones entre Japón y Alemania a día de hoy se mantienen como estaban ayer y es de esperar sigan igual mañana. Japón declara la guerra a Alemania pero no hoy sino hace 101 años. Un 23 de agosto de 1914 los japoneses daban un paso más en su expansión imperialista en el lejano oriente.

Atrás quedaba aquel Japón feudal de los samurai y el aislacionista bakufu Tokugawa. La revolución Meiji se había completado dando lugar a una de las transformaciones nacionales más rápidas e increíbles de la historia. Curiosamente también Japón protagonizó algo similar en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial cuando renació de sus cenizas para convertirse en una potencia económica y tecnológica. En tiempo record los japoneses aplicaron un sencillo pero laborioso principio de eclecticismo. Se enviaron equipos a recabar información sobre los sistemas parlamentarios de las principales potencias europeas y de los Estados Unidos, así como para conocer los textos constitucionales, leyes, ejércitos y armadas; se produjo una occidentalización en los usos y las formas, en el vestuario, en la adopción de nuevos medios de comunicación incluyendo una vertiginosa amplia red ferroviaria. El clic mental se debió producir tras la chulesca actuación estadounidense obligando a Japón a abrir sus puestos al comercio internacional en 1854 y toda la ristra de los llamados y no por casualidad Tratados Desiguales con varias naciones extranjeras.  Le sucedió lo mismo a China pero a diferencia de ésta Japón supo reaccionar y comprendió que su mundo, casi inmutable durante siglos, tenía que sufrir una enorme transformación. No fue fácil ni libre de conflicto; costó sangre, sudor y lágrimas en una guerra civil condenada a ver el triunfo de la modernidad frente a lo tradicional. En lo meramente militar Japón adaptó su ejército al estilo prusiano y su armada al de la marina británica. Instructores prusianos llegaron al país, se encargaron buques en Gran Bretaña a la par que se iniciaba la construcción de diques propios a imagen y semejanza de los británicos, se importaron armas modernas y comenzó la instrucción. En poco tiempo los aplicados japoneses estuvieron en condiciones de barrer a los rebeldes tradicionalistas y asentar las bases de un nuevo Japón cuyo gobierno comenzó pronto a alimentar la energía de un nacionalismo que, volcado en el exterior, proporcionaría a Japón un estatus soñado de equivalencia con las potencias mundiales.

japon1402

Uniformes del nuevo ejército japonés durante la era Meiji.

Rusia, como otras potencias europeas, no supo o no quiso entender esto. Eran asiáticos, poco menos que chinos o parecidos ¿Que estaban jugando a modernizarse? Bien, eso no significaba que pudieran equipararse a los ejércitos o las armadas europeos. Ese eurocentrismo habitual en la época, ese arraigado sentimiento de superioridad racial sobre el resto de lugares del mundo les iba a salir bien caro a los rusos en la escalada de hostilidades diplomáticas primero y de guerra declarada después que acabó enfrentando a los imperios ruso y japonés en la guerra de 1904-1905. Los ojos de ambas naciones se posaban en las ganancias que podían reportar tanto Manchuria y otras posibilidades económicas en China como el control sobre Corea que ya venía forzando Japón desde 1894.  No me voy a detener ahora a narrar el varapalo que los rusos acabaron sufriendo en dicha guerra en la que, tanto en tierra como en el mar, fueron derrotados por los japoneses con la toma de Port Arthur y la batalla de Tsushima como momentos más representativos de la contienda. Y menos cuando podéis extasiaros escuchándolo en el podcast que Esteban Pérez dedicó a la victoria naval nipona en Tsushima en su programa Zafarrancho Podcast. Tenéis acceso a los episodios de tan magnífico programa en el menú derecho del blog, en la sección Podcasts, pero para este en concreto os ahorro el trabajo enlazando aquí ese episodio en concreto en cuyo inicio se nos explica cómo se llega a esa guerra además, lógicamente, de la propia batalla. Disfrutadlo.

El problema es que Japón, a pesar de la victoria sin paleativos, se vio enredada por la hábil maniobra estadounidense de prestarse a mediar en el conflicto para generar un tratado de paz entre los contendientes. El tratado de Portsmouth (ya que los delegados de ambas naciones se reunieron en Maine, Estados Unidos) que pone fin a la guerra deja a Japón sin apenas beneficio para los logros obtenidos luchando. Rusia mantenía intactas sus aspiraciones en la región, Japón obtenía la mitad de la isla de Sajalín, la cesión rusa de Liaodung y el ferrocarril del sur de Manchuria así como el reconocimiento de los interesas japoneses en Corea por parte rusa. Poco bajage para tanta mochila, lo que generó amplias protestas en el país por diversos sectores sociales y políticos habida cuenta del auge del nacionalismo cultural que se venía produciendo en Japón durante el final del periodo Meiji. Los grupos ultranacionalistas se levantaron con violentas protestas mientras que los grupos de izquierda aprovechaban para enfrentarse a los nacionalistas reclamando menos imperialismo exterior. No por esto concretamente pero también por esto entre otras cosas, llegaron a producirse situaciones tales como un plan anarquista para asesinar al emperador aunque el complot fue descubierto y anulado en 1906.

japon1403

Acorazado pre-dreadnought japonés Mikasa.

Al Meiji le sustituyó el periodoTaisho con el cambio de emperador a partir de 1912 encarnado en la figura del nuevo divino regente Yoshihito. La divinidad no iba pareja a una salud de hierro pues el monarca sufrió una meningitis siendo apenas un bebé que le marcó de por vida con una frágil salud y un alterado estado mental, lo que le mantuvo apartado del poder. Esto lo aprovechó el propio ente político del país para agilizar la instauración plena de un sistema democrático bien estructurado. No obstante, y aunque no protagonizó el periodo el enorme militarismo posterior, eso no significó que Japón renunciase a seguir obteniendo territorios en su entorno más próximo. A lo obtenido tras la guerra con Rusia siguió la ocupación efectiva de Corea en 1910 y algo importante para la efeméride que nos ocupa. Consciente de la importancia que estaba adquiriendo Japón con su modernización, capacidad demostrada de acción y poderío regional; los británicos, siempre interesados en tener bajo control lo que ocurriese en oriente, estuvieron rápidos de reflejos y había procedido ya en 1902 a firmar un tratado con Japón de defensa mutua. Los roces anglo-rusos en el Este que se venían dando durante el siglo XIX y a los que se suele denominar como el Gran Juego hacía que el gobierno británico quisiera fastidiar a los rusos allá donde fuese posible y eso incluía hacerlo en el Extremo Oriente si era posible. En la guerra de 1904-1905 no se llevó a efecto porque los británicos no quisieron extender las brasas del conflicto a otras latitudes y longitudes pero se mantuvo y volvió a ratificarse en 1911 ¿Y por qué es esto importante? Pues porque es lo que va a emplear Japón como argumento para declarar la guerra al II Imperio Alemán en 1914.

japon1404

Okuma Shigenobu, marqués desde 1916 por los servicios prestados.

Desde abril de aquel año era primer ministro japonés Okuma Shigenobu. Lo era por segunda vez pues ya había dirigido brevemente el gobierno nipón en 1898. Lo hacía como líder del partido progresista y habiendo sufrido en sus propias carnes el ardor nacionalista de ciertos grupos, lo que le costó perder una pierna en un atentado sufrido en 1889, lo cual demuestra que la evolución nacionalista y expansionista en el Japón de entonces no era un pensamiento exclusivo de algunos sectores políticos. Okuma vio su oportunidad y la aprovechó tanto por necesidad de calmar a sectores exaltados como por propia convicción.

Para mediados de la última década del XIX Alemania ya era la segunda potencia con mayor volumen de transacciones comerciales y comercio naval con China, solo superada por Gran Bretaña. En 1897 los alemanes quieren más y proceden a la invasión de Tsingtao, enclave portuario de poca entidad ubicado en la península de Shandong creando así la colonia de Kiautschou (en alemán) o Kiaochow. Hoy mantiene su denominación china de Qingdao salvo para denominar a la más exitosa de las cervezas chinas, la Tsingtao que comenzó a producirse de mano de los alemanes a comienzos del siglo XX desde que un empresario hamburgués estableciese allí una cervecera en 1903 y que hoy en día es la de mayor fama en China.

japon1405

También participaban los alemanes del importante centro comercial de Tianjín con una concesión desde 1899 que se sumaba a las que ya poseían británicos, estadounidenses (a través de la delegación británica) franceses e incluso japoneses y a la que poco después se sumarían las de austriacos, italianos, belgas y rusos. Pero además de Tsingtao lo que importaba es que Alemania poseía otras colonias en Oriente, concretamente la  que nos interesa es la Nueva Guinea alemana que estaba formada en aquel entonces por varios territorios: la Tierra del Emperador Guillermo (la mitad norte de lo que hoy es Papúa Nueva Guinea) y las Islas Salomon fueron ocupadas por los australianos, pero otros archipiélagos interesantes eran las Islas Marshall, las Carolinas, las Marianas y Palaos. Un suculento conjunto de islas todas para quien les pudiese echar el guante y Japón lo sabía. Además se daba el hecho, del que buena cuenta habían tomado también los japoneses, de que Alemania había apoyado y ayudado a Rusia en su guerra de 1904-1905 incluso con carbón para los buques de guerra de la marina zarista. Tiempo habría de cobrarse semejante afrenta.

La Gran Guerra estalla en Europa el 28 de julio de 1914 con la declaración de guerra que el imperio austrohúngaro dirigió a Serbia. La rueda de alianzas comenzó a girar como ya sabemos y comenzaron las movilizaciones y las sucesivas declaraciones de guerra alemanas para con Rusia y Francia. Siguiendo sus planes de ataque contra Francia, objetivo prioritario de una Alemania que no quería mantener una larga guerra en dos frentes y confiaba en la lentitud de movimientos rusos, se aplicó el Plan Schlieffen (en realidad ya muy modificado alterando los números originales) invadiendo Bélgica el 4 de agosto y provocando con esto la declaración de guerra contra Alemania por parte de Gran Bretaña. Ya tenemos la ensalada preparada y Japón toma buena cuenta. La capacidad de Alemania para atender la defensa de sus posesiones de ultramar, tanto en África como en Oriente, es ciertamente ajustada por no decir escasa. Heroicos episodios como los del SMS Emden, que precisamente estaba destinado en Tsingtao cuando estalla la guerra, o de von Lettow en el África Oriental alemana fueron casos aislados de éxito.

japon1406

El barón Kato Takaaki.

El 15 de agosto el primer ministro Okuma redacta de su puño y letra un ultimátum para el gobierno alemán en el que refiere a la alianza anglo-japonesa para argumentar que en base precisamente a dicho tratado y obligado por ello, Japón debe exigir a Alemania primero que sus fuerzas terrestres y navales abandonen de inmediato las aguas chinas y japonesas o, caso de permanecer en ellas, sean desarmados; y segundo el compromiso de que antes del 15 de septiembre se efectuaría entrega a Japón la colonia de Kiaochow sin indemnización de ninguna clase para devolverla posteriormente al gobierno chino (muy serios los japoneses, sí, pero también con su puntito de guasa). Se avisaba al gobierno alemán que de no recibir respuesta oficial antes del mediodía del 23 de agosto Japón se vería obligado a actuar con las medidas que considerase oportunas. La respuesta alemana no llegó y Japón procedió dicho 23 de agosto de 1914 a declarar la guerra al imperio alemán.

El barón Kato Takaaki, Ministro de Asuntos Exteriores del imperio japonés maniobró a la perfección entonces alumbrando aquella posibilidad e instando al primer ministro a usar el tratado con Gran Bretaña como excusa perfecta para declarar la guerra a Alemania a la par que abundaba en la necesidad de hacerlo por ser blanco perfecto para poder llevar a cabo una acción exterior que obtuviese el respaldo de amplios sectores sociales y políticos dejando en fuera de juego a los partidos ultra nacionalistas. Fue una jugada maestra que, además, acabó por salir muy bien a Japón y a su gobierno.

japon1407

Banderas japonesa y británica en el campamento aliado en Tsingtao.

Ese mismo agosto se prepara en Japón la fuerza de invasión formada tanto por una flotilla de buques de guerra como con 23.000 efectivos con apoyo de abundante artillería para el previsible asedio al que habrá que someter las posiciones alemanas. Se trataba de la 18ª División bajo mando del general Kamio Mitsuomi que había servido ya como agregado militar en China, como mayor en la Primera Guerra Sino-Japonesa, tras la que obtiene el grado de teniente coronel. No llegó a estar en primera línea durante la guerra de 1904-1905 pero fue ascendido poco después a teniente general obteniendo en 1912 el mando de la 18ª División de infantería. La flota alemana en la zona bajo mando del almitante von Spee se disgregó primero para protejer las posesiones insulares alemanas primero pero reunida después para dirigirse hacia las costas de Suramérica, donde el 1 de noviembre se enfrentarían y derrotarían a la escuadra  británica liderada por el vicealmirante Cradock en las inmediaciones de Coronel (Chile). Los barcos japoneses del vicealmirante Kato Sadakichi bloquearon el 27 de agosto Tsingtao y se procedió a desembarcar hombres y pertrechos.  La tarea se presentaba difícil debido a las tareas de fortificación que los alemanes habían llevado a cabo tras el levantamiento boxer que se extendió por espacio de dos años a lo largo de 1900 y 1901 en China. De por sí el puerto estaba muy bien protegido por colinas  que los alemanes aprovecharon para fortificar con una línea defensiva de 17 kilómetros posteriormente ampliada en las lomas con una red de trincheras y piezas de artillería al conocerse el estado de guerra con Japón así como con el minado de la bahía y la ubicación de baterías apuntando hacia el mar. Los alemanes estaban bien pertrechados.

Como parte de su justificación los japoneses solicitaron apoyo a los británicos que llegaron a enviar posteriormente un batallón de infantería compuesto por 900 efectivos que después se vieron aumentados por el gobierno de Londres con otros 450 soldados más de un regimiento sij, así como la llegada del acorazado pre-dreadnought HMS Triumph, que fue dañado por las baterías alemanas, y del destructor HMS Usk. El día 2 de septiembre Kamio cuenta ya en tierra con sus 23.000 hombres y 144 piezas de artillería, importante cantidad de con las que pronto comenzó a barrer las posiciones alemanas. Para ayudar en estas labores se emplearon los hidroaviones que habían llevado los japoneses. El Wakamiya era un portaaeronaves japonés, el primero de hecho, que transportaba cuatro Maurice Farman MF.11 adaptados como hidroaviones. Estos bombarderos ligeros fueron los primeros de la historia en llevar a cabo un ataque aire-mar además de ser los primeros en llevar a efecto ataques a objetivos tanto terrestres como navales. Los japoneses los usaron para bombardear barcos enemigos, posiciones a lo largo de las colinas y centros de mando alemanes así como para obtener información del posterior repliegue alemán a la segunda línea de defensa. Y no fue ese su único hito militar sino también el llevar a cabo bombardeos nocturnos. Toda una novedad en la época.

japon1408

El Wakamiya. Clicar para ampliar la imagen.

De hecho los japoneses no solo se posicionaron en torno a Tsingtao pisando suelo de la colonia de Kiaochow sino que también lo hicieron colocándose junto a la bahía de Laoshan, en territorio chino cuyo gobierno poco más hizo que protestar levemente. Había que atacar el puerto alemán desde la mayor parte posible de su perímetro además del hecho de que las inundaciones afectaron a las posiciones japonesas por lo que si se debían reubicar en otro lugar y si eso implicaba traspasar la frontera de China se hacía y punto.

La primera línea defensiva alemana en la base de las colinas cayó el 13 de septiembre posibilitando que los japoneses rodeasen por completo el puerto el día 19 comenzando el asedio. El vicealmirante Mayer-Waldeck, que había ordenado a sus hombres hacerse fuerte en la segunda línea de defensa, optó por lanzar algún intento de contraataque pero sin éxito. Para colmo, unos días después ya estaban allí las mencionadas fuerzas británicas. Antes de concluir el mes los alemanes se habían visto obligados a parapetarse en la propia Tsingtao y ni el apoyo de los cañones de sus barcos pudo mantener alejados por mucho tiempo a los japoneses.

Los alemanes trataron sin éxito el 15 de octubre de romper el bloqueo naval japonés pero apenas contaban con barcos, entre los que se encontraba un buque austrohúngaro, el SMS Kaiserin Elisabeth que fue objetivo de los primeros ataques por parte de los Farman y del que se acabarían desmontando sus cañones para emplearlos como batería costera. Los navíos alemanes eran el crucero ligero SMS Cormoran, las cañoneras SMS Iltis, SMS Luchs, SMS Jaguar y SMS Tiger (las cuatro clase Iltis) así como la torpedera S-90 que  sería el único barco alemán en lograr romper el bloqueo tras hundir con un torpedo al Takachiho y escapando por la brecha. Del resto solo el Kaiserin Elisabeth y el Jaguar aguantaron luchando. Mientras, los alemanes lanzaban nuevos contraataques pero sin conseguir sus objetivos.  Los japoneses cavaron trincheras paralelas a las alemanas y las iban avanzando poco a poco hacia Tsingtao al amparo del constante bombardeo de su artillería tanto desde tierra como proveniente de los buques japoneses, especialmente durante las noches. El 4 de noviembre toman la estación de bombeo cortando el suministro de agua a unos alemanes que tuvieron que tirar de pozos y que se estaban quedando sin munición.

japon1409

Gunther Plüschow, el aviador de Tsingtao.

Hay que mencionar aquí al teniente Gunther Plüschow al que le pilló la guerra en Tsingtao. Era piloto alemán y lo hacía al mando de un Rumpler Taube (versión alemana del Etrich Taube austriaco), que ya de por sí había que tener valor para pilotar, pero es que encima Plüschow tenía locos a los aviadores japoneses incapaces de acertarle con sus constantes piruetas en el aire. Llevó a cabo labores de reconocimiento pero se animó a improvisar bombardeos lanzando explosivos y lo que tenía a mano desde su avión. Incluso se le atribuye el derribo de uno de los Farman pistola en mano. Pues bien, el 6 de noviembre y viendo Mayer-Waldeck que la cosa está condenada al desastre a sabiendas de la nula posibilidad de recibir socorro exterior ordena a Plüschow que coja todos los documentos secretos de importancia y parta en su Rumpler Taube con la misión de impedir que caigan en manos aliadas. Dicho y hecho, el joven teniente de 28 años despega alejándose de Tsingtao. Tras recorrer unos 250 kilómetros su dañado aparato no aguanta más y se estrella de forma controlada en un arrozal saliendo ileso, procediendo a quemar los documentos e iniciando la caminata hacia Nanking donde logra eludir un arresto, posteriormente a Shanghái donde decide tratar de volver a Alemania para lo que abandona China embarcado rumbo a San Francisco con documentación falsa que lo hacían pasar por suizo gracias a un casual encuentro con la hija de un diplomático alemán que conocía. Para llegar a Estados Unidos tuvo que pasar primero por Japón haciendo escala en Nagasaki, lo que aumentaba considerablemente el riesgo del viaje emprendido. En enero de 1915 estaba ya en Nueva York, donde de nuevo una amistad alemana le consiguió papeles con los que poder embarcar rumbo a Italia pero la mala suerte acabó cebándose con él al tener su barco que hacer escala en Gibraltar por el mal tiempo siendo allí descubierto por los británicos y detenido. Trasladado a un campo de internamiento en Leicestershire (Inglaterra), logró escapar el 4 de julio. Disfrazado de obrero se permitió incluso fotografiarse en Londres a pesar de estar en busca y captura por las autoridades británicas y a elegir el Museo Británico como lugar donde ocultarse. Consiguió embarcarse en un ferry rumbo a los Países Bajos  y de ahí cruzar a Alemania donde, al narrar sus peripecias le creyeron espía, por lo que fue detenido hasta que se aclaró todo y pasó a convertirse en un héroe de guerra reconocido como el aviador de Tsingtao. Digno de una película.

A partir del 7 de noviembre el decidido ataque japonés a escala total rompió las líneas alemanas y Mayer-Waldeck solicitó comenzar a entablar negociaciones para rendir la plaza ya bajo ocupación efectiva anglo-japonesa. Dos meses de feroz resistencia por parte de los alemanes junto a sus aliados austrohúngaros siendo superados por el enemigo en una proporción de 6 a 1 y sin apenas medios. Sufrieron 200 muertos y 500 heridos, siendo el resto de la guarnición, unos 3.600 hombres, trasladados a Japón como prisioneros de guerra, donde pasaron el resto del conflicto hasta retornar a Alemania en 1920. Los aliados tuvieron 730 muertos y 1300 heridos. Kamio Mitsuomi quedó como gobernador de la hasta entonces colonia alemana y que tras la guerra fue otorgada formalmente por Naciones Unidas a la supervisión japonesa.

Poco después Japón ocupaba también los mencionados archipiélagos de las Marshall, Carolinas, Marianas y Palaos. Y no se hizo con más posesiones alemanas en Oriente debido a que los británicos, preocupados por esa posibilidad, habían corrido a enviar contingentes a ocupar el resto de territorios en colaboración con los australianos.

2 Respuestas

  1. ¡Magnífica reseña! Muy completa. Enhorabuena.

  2. Muchas gracias Esteban.

Dejar una opinión