Yggdrasil

Yggdrasil es el árbol de la vida representante del universo nórdico en el que quedan ordenados los nueve mundos de la mitología escandinava. Heimdall, el æsir vigilante, procura impedir que Nidhögg roa y envenene las raíces de Yggdrasil mientras observa que no se inicie el Ragnarök, la gran batalla del fin de los tiempos. Heimdall porta Gjallarhorn, el cuerno que su padre, Odín, le regaló para que cuando descubriese que llegaba Ragnarök avisase a los demás æsir y ásynjur (dioses y diosas). Por desgracia ese día ha llegado, la encarnizada batalla final entre  los divinos habitantes de Asgard y las criaturas malignas dispuestas a destruir los nueve mundos con ayuda de los jötnar (gigantes).

Esto mismo es lo que se recrea en el juego de tablero Yggdrasil, la batalla final del Ragnarök entre dioses y monstruos aliados de gigantes. El juego toma su nombre del mencionado árbol cósmico que los jugadores, en el papel de æsir y ásynjur deberán proteger a toda costa, por su propia supervivencia. Nos encontramos pues ante un juego cooperativo en el que a los participantes más le vale entenderse o estarán condenados a contemplar no solo su desaparición sino la de todo el universo.

El título pertenece a la editorial francesa Ludonaute y es obra de Cédric Lefebvre y Fabrice Rabellino. Mención a parte y destacada merecen el apartado artístico de la mano de Pierô, autor también de ilustraciones como las de Bakong, parte de las de Dixit Odissey y las del Ghost Stories, pero que con Yggdrasil creo que se sale, un muy buen trabajo en mi modesta opinión.

El tablero es magnífico. De todos los juegos que tengo creo que es el que más me gusta. Ninguna fotografía le hace justifica, hay que disfrutarlo en vivo para apreciar la calidad del mismo y todos sus detalles. Muestra el árbol Yggdrasil con sus nueve mundos desde los inferiores en las raíces hasta los superiores etre las ramas. No es untablero meramente bueno a nivel estético, los diferentes mundos están perfectamente colocados y señalizados de forma que los jugadores en todo momento sepan lo que se hace en cada sitio o lo que sucede a través de símbolos situados estratégicamente junto a cada uno de los mundos.

El manual de reglas nos viene en cinco idiomas, pero no alegres todavía esa cara, se trata de inglés, francés, alemán, italiano y holandés. Por todo ser humano es sabido que hay más hablantes de todos esos idiomas en el planeta que de los que hablan español… cof, cof… ejem, perdón que me atraganto. Sigo sin entender que juegos que se editan en varios idiomas no contengan reglas en español con la de gente que lo hablamos, pero lo mismo pasa en videojuegos que vienen hasta en italiano, polaco y no se cuantos idiomas, pero no en español. No obstante, y ahora sí puedes alegrar el rostro, los compañeros de Último Turno se han currado la maquetación en español de las ocho páginas de reglas para que nadie se quede sin jugar a este magnífico juego. Pongo enlace en la sección de recursos, al final de la entrada.

Eso sí, no vendrán en español de origen pero las reglas están muy bien redactadas, son perfectamente claras y vienen ordenadas de la mejor manera posible. Comienzan con el despliegue inicial de elementos de juego para pasar a explicar lo que pueden hacer los jugadores y cómo se comportan sus enemigos. Así de fácil y así de complicado porque jugar es bien sencillo pero ganar no siempre se consigue, para desgracia del cósmos escandinavo.

El juego permite desde el modo en solitario hasta la cooperación entre seis jugadores. Los jugadores nos transformamos en uno de los seis principales seres divinos de la mitología nórdica. Contamos con cuatro dioses de primera línea como son Odín, como señor supremo de Asgard y sus hijos, el dios del trueno Thor  y el mencionado Heimdall, así como con el dios de la batalla, Tyr. También con dos vanir, los hermanos Frey, señor de la lluvia y la fertilidad, y la poderosa Freyja, señora del amor y la belleza.

Cada uno de estos dioses tiene poderes particulares que habrá que emplear sabiamente durante el cruento enfrentamiento con las fuerzas el mal. En la imagen de ejemplo podemos ver que Frey cuenta con la habilidad de poder realizar cada turno cuatro acciones en vez de las tres normales que están permitidas a los dioses, con la única limitación de no poder repetir mundo.

La zona principal del juego, a la que mayor atención hay que prestar en todo momento, por la cuenta que nos trae, es el Asgard. Ubicado sobre un denso ramaje en pleno tronco de Yggdrasil, es la morada de los dioses nórdicos y el objetivo primordial de Loki y sus secuaces en la batalla. Tratarán por todos los medios de llegar hasta la residencia de Odín, en cuyo caso todo habrá sido perdido.

Los seis enemigos principales están liderados por el traicionaero dios Loki. Tras el asesinato del dios Baldr, Odín ordenó prender a Loki y encadenarlo a unas imponentes rocas hasta el final de los días por creer que se disfrazó dhembra de gigante para negarse a llorar por el æsir muerto, con lo que la guardiana del inframundo, Hela, se negó a devolver la vida al dios caído. El problema es que los días se han acabado y Ragnarök ha llegado con lo que, como estaba escrito, Loki se deshace de sus ataduras para enfrentarse a los dioses de Asgard. Sin duda es el más peligroso de los enemigos en tanto que puede llamar en su ayuda a los jötnar. Junto a él marchan sus hijos: el lobo gigante Fenrir que arrancara la mano de Tyr de un mordisco y la monstruosa serpiente marina Jörmungand. También le acompañan los mencionados Nidhögg y Hela, así como Surt, señor de los gigantes de fuego. Todos tienen poderes que perjudican a los dioses en su apresurada labor de defensa de Asgard, poderes que se van incrementando en fuerza conforme penetran en la residencia de los dioses.

En la zona del tablero dedicada a Asgard podemos ver que existen tres puntos principales de defensa. Como se aprecia en la imagen, hay siete líneas verticales blancas que delimitan ocho zonas en Asgard. Las criaturas enemigas llegan a la que se encuentra en el extremo izquierdo, las Puertas de Asgard. Desde ahí irán avanzando hacia la derecha. En primer lugar se toparán con el Muro de Asgard, en la tercera línea vertical. Posteriormente se encuentra la Puerta de Valhalla, en la quinta línea vertical. Finalmente la Residencia de Odín en el extremo derecho de Asgard. Los dioses perderán la batalla si en algún momento de la partida hay cinco o más enemigos a la derecha del Muro de Asgard, tres o más enemigos que hayan sobrepasado la Puerta de Valhalla o con que uno solo de ellos logre penetrar y permanecer en la Residencia de Odín.

En la imagen anterior podemos ver lo delicado de la situación. Si Fenrir traspasa la Puerta de Valhalla o si Loki entra en la Residencia de Odín todo habrá acabado para los jugadores. Caput. Finito. A otra cosa, mariposa. Para recordar a los jugadores estas condiciones de derrota aparecen los números 5, 3 y 1 debajo de las líneas verticales clave.

El movimiento de los enemigos se va realizando según vayan apareciendo sus cartas en el mazo de cartas de enemigo. Dicho mazo se puede configurar de diferentes maneras aunque hay tres principales. La primera es usando el mazo sencillo en el que aparecen siete cartas para cada enemigo principal, esto es, sioete cartas de Loki, siete de Surt, etc. Cada vez que se coge una carta del mazo se procede a avanzar a dicho enemigo un espacio a la derecha en Asgard y se ejecuta la acción especial de dicho enemigo. Además de esas cartas existen otras especiales. La primera es una carta de enemigo en la que se muestra un icono de avance por dos zonas, lo que implica que si sale esa carta el enemigo no mueve un espacio hacia la derecha en Asgard sino dos. Pero lo peor es la otra carta especial, la de Ragnarök, en la que se nos muestra un Loki llameante que avanza hacia nosotros. Esa carta en cuestión hace que los enemigos avancen un espacio hacia la derecha en Asgard, casi nada… Por lo general afecta a cuatro de los seis enemigos pero una de ellas permite avanzar a los seis. Por tanto, la forma de incrementar la dificultad en las partidas consiste en incluir en el mazo sencillo las cartas de doble avance de los enemigos así como las de Ragnarök.

En la imagen anterior podemos ver una de las cartas sencillas de Fenrir a la izquierda y la especial a la derecha. El icono superior derecho indica lo que avanza en Asgard este enemigo. En la parte inferior de la carta de enemigo siempre aparece el poder especial de dicha criatura. En el caso de Fenrir hay que tratar de apaciguar a la bestia con una tirada de dado cuya dificultad es mayor según la zona de Asgard en la que se encuentre, establecida por los símbolos de rayos (eso que parece una Y invertida) y que se muestra en la zona de tablero dedicada a Asgard. Si recordáis la imagen que puse anteriormente sobre Asgard, Fenrir se encuentra justo frente a la Puerta de Valhalla. En ese punto la marca es de dos rayos con lo que si aparece la carta de Fenrir, para calmarlo necesitaremos sacar en el dado la cara blanca o la azul. Si se le apacigua se puede seguir realizando acciones pero si no es así el siguiente jugador tendrá que intentarlo o tampoco podrá realizar acciones de juego. Si es que el bicho es cosa seria…

La carta de Ragnarök mostrada nos indica que cuatro enemigos avanzan en Asgard. Concretamente Nidhögg, Jörmungand, Surt y Fenrir.

Pero no desesperemos, los dioses no están indefensos en su lucha contra el mal. Cuentan con los nueve mundos a su disposición para realizar acciones. Tienen a los einherjar, las almas de los vikingos muertos en batalla, que son empleados para nutrir las defensas divinas frente a la amenaza. Los dioses pueden usar vikingos en sus combates contra los enemigos. La fuerza de los enemigos es mayor conforme más a la derecha se encuentren en Asgard. Si están en las dos primeras zonas tienen fuerza 5, en las otras dos fuerza 6, en el siguiente par fuerza 7 y en la Residencia de Odín fuerza 8. Por eso no solo es conveniente impedir el avance de los enemigos por el peligro de amenza que ello conlleva sino porque cada vez será más difícil derrotarlos. Los vikingos se encuentran en el Mundo de los Muertos, en la zona inferior derecha del tablero. Allí estarán disponibles bien para su uso en combate, bien para ser incluidos en las bolsas de juego, que explicaré más adelante.

Además, los dioses cuentan con armas forjadas por los maestros enanos en su fragua. Son poderosas armas creadas específicamente para dañar a los enemigos. Por cada uno de ellos hay un arma que logra dañarle y, a su vez, cada arma consta de tres niveles siendo la de nivel tres la más poderosa. El contar con el arma adecuada en el momento idoneo para el enemigo concreto a la par que se trata de disponer del mejor nivel de arma posible es vital.

En la siguiente imagen podemos ver el mazo de armas junto a la carta de Mjöllnir, el martillo de Thor, con el que se puede dañar a Jörmungand. Vemos que el daño es +1 con lo que el arma es de nivel uno. Menos es nada.

Cuando un jugador quiere atacar a un enemigo contabiliza vikingos, bonus del arma y lanza el dado. La verdad es que el dado es pelín grande pero tampoco es incómodo y los símbolos se ven perfectamente a distancia. Dos de las seis caras están en blanco, lo que equivale a cero. Otras dos muestran fondo azul con icono de espada y martillo cruzados indicando valor uno. Una cara tiene fondo verde y dos iconos de espada/martillo indicando valor dos. Finalmente la sexta cara muestra tres iconos de espada/martillo sobre fondo negro para un valor de tres. Sumando vikingos, arma y dado el dios debe obtener un resultado igual o mayor que la fuerza del enemigo, que ya comenté dependía de su posición en Asgard. Si gana el dios, el enemigo se ve obligado a retroceder. Si el dios es derrotado el enemigo permanece al lugar donde ha avanzado gracias a la carta que lo haya activado.

Aún siendo derrotado hay una forma de impedir la humillación y vencer al enemigo. Se trata del empleo de elfos. Las almas de los elfos se encuentran habitando en las ramas altas de Yggdrasil. Los encontramos en la parte superior izquierda del tablero y su número es igual al de jugadores. Se colocan ahí al inicio de la partida y, a diferencia de los vikingos, no hay forma de que aumenten de número o se regenere su cifra inicial. Por eso hay que ser muy prudente a la hora de emplear elfos en batalla. Los elfos añadidos a la batalla se añadirán a la suma de vikingos, arma y tirada del dios.

La base del tronco de Yggdrasil es Midgard, el mundo humano, en donde las valquirias acuden en sus corceles a los campos de batalla para recoger las almas de los vikingos que merecen ir a Valhalla, aquellos que han tenido una honrosa muerte en combate encontrando la muerte con su arma en la mano. las valquirias empiezan la partida en Bifröst, el puente del arco iris que une Asgard con Midgard. Desde allí se pueden desplazar por las cuatro islas que representan el mundo humano, cada una de un color: isla blanca, isla azul, isla verde e isla negra. Precisamente en esta última se ubica el marcador de isla sumergida que durante la partida irá desplazándose para perjudicar a los dioses.

Cada isla tiene una bolsa de juego del mismo color. En cada bolsa hay determinado número de almas de vikingos para ser recogidos por las valquirias. Los jugadores puede tomar vikingos de la bolsa del color de la isla en donde se encuentren las valquirias.

Pero claro, la cosa no iba a ser tan fácil. El malvado Surt ha movilizado a sus gigantes de fuego y se encuentran también en las bolsas, mezclados con las almas de los vikingos, de modo que al robar fichas de las bolsas no se tiene asegurado el que vayan a ser vikingos. Por suerte, los dioses pueden ir vaciando de gigantes de fuego las bolsas para devolverlos al Reino del Fuego, ubicado en la parte inferior izquierda del tablero. Como los gigantes son devueltos a las bolsas, cada vez será más complicado obtener vikingos si no se remedia con otra acción de juego que permite eliminar a dichos gigantes.

Además de este perjuicio de los gigantes de fuego no hay que olvidar a los jötnar, los gigantes. Su mazo se ubica en la zona media dercha del tablero, opuesto al mazo de armas. Atacar a un jötunn puede ser a la par beneficioso y perjudicial. Hay jugadores a los que les gusta centrarse en atacar a los gigantes para obtener el poder de las runas e impedir que vayan saliendo de la mano de Loki. Pero los gigantes tienen sus propios poderes y centrarse en ellos puede descuidar el avance de los enemigos en Asgard. La decisión no es fácil. Cuando Loki convoca a un gigante este pasa a estar activo y aplica su poder. Los gigantes afectan al movimiento de las valquirias, cancelan poderes de los dioses, dan bonus de combate a los enemigos, etc. La cosa es tocar las narices y poner la situación, si cabe, más complicada aún a los dioses. Combatir a los gigantes activos es, por lo tanto, esencial. Tanto los activos como los gigantes del mazo a los que se quiera atacar tomando su carta tienen una fuerza de tres.

Lo que hace tan apetecible ir combatiendo a gigantes inactivos es, además de prevenir su uso por Loki, el hecho de que cuando se derrota a cuatro gigantes que muestren en su carta la misma runa se canjean dichas cartas por el poder de esa runa. Hay cuatro runas diferentes. Sigel permite coger hasta 15 vikingos y repartirlos entre los dioses, Dæg permite bloquear el mazo de cartas de enemigo durante tres turnos (todo un respiro), Mann puede hacer retroceder un enemigo en Asgard tres espacios y Tiwaz lo mismo pero para tres enemigos, toda una bendición.

En la imagen anterior vemos el mazo de cartas de gigantes así como la de uno en concreto, Greip. Esta gigante otorga un bonus de +1 a Surt en el combate y posee una de las cuatro partes de la runa Dæg.

Pero por muy mal que pinten las cosas existe la esperanza. Sin duda la ayuda más valiosa que reciben los dioses les viene los vanir. En el Vanaheim, sito en la parte superior derecha del tablero, el marcador de vanir se puede ir desplazando para elegir una de las acciones  que permiten estos seres divinos en apoyo de Asgard. La ayuda va desde poder mover más espacios a las valquirias hasta eliminar un gigante activo pasando por la nada despreciable posibilidad de recolocar las cartas superiores del mazo de enemigos, entre otras acciones.

Sin duda alguna Yggdrasil es el cooperativo que más me gusta y con el que más disfruto. Salvo el manual, el juego es totalmente independiente del idioma, muy fácil de aprender a jugar y cuyas partidas no duran mucho, entre hora y hora y media. La tensión es elevada en todo momento y la exigencia de colaboración entre jugadores alta. Como cada cual se dedique a ir por su cuenta y hacer como mejor le parezca pueden tener suerte, pero desde luego no es muy probable que se salve Asgard. Lo bueno que tiene es que es entretenido tanto con seis jugadores como con menos. Lo he llegado a jugar a dos y es igualmente adictivo. Su ratio de derrotas no es tan elevada como en otros juegos, caso de Ghost Stories, pero tampoco se les gana a Loki y su panda de malotes de calle y sin despeinarse. Hay que currarse la victoria y mucho, sobre todo si están en juego cartas especiales y las de Ragnarök.

Recursos

Los compañeros de Ultimo Turno han traducido el manual de reglas, el cual puede ser descargado en la propia web de Ludonaute.

Vídeos

No podéis perderos la magnífica vídeo-reseña de Yggdrasil que el bueno de Stephane de 5 minutos por juego realizó en su día en compañía de familia y amigos. De lo más recomendable.

 

 

9 Responses

  1. Lethan

    De este iba yo a hablar también en breve 🙂

    La verdad es que es un juegazo; de los mejores cooperativos que he jugado (salvo el Space Alert, que es mi favorito).

    Y bueno, tengo que volver a jugar al Señor de los Anillos de Knizia, pero aparte de ese, Yggdrasil es el que más me ha gustado de largo.

    Un saludo compañero!

  2. Chisco

    No he tenido ocasión de probar “Space Alert”. Sí he escuchado hablar bien de él pero como uno es algo reacio a temática futurista, espacial, tema robots y todo eso salvo que sean mundos que me gusten, como Star Wars, Star Trek, Mass Effect…; no le suelo prestar la atención que merecen juegos como el que comentas. Y en el fondo es absurdo porque a fin de cuentas es un juego como cualquier otro, pero me gusta meterme en la partida y me cuesta más si la ambientación es espacio/futurista.

    Y tomo buena nota de tu recomendación sobre “4 monos” y, sobre todo, la relativa a “Space Hulk: Death Angel”.

    Un cordial saludo, Lethan.

    • Chisco

      Intento ser lo más objetivo posible pero a veces, cuando un juego gusta mucho, es complicado no mencionarlo. De todos modos tengo intención de introducir en el blog juegos que no me suelen gustar o con los que disfruto menos, puede que haya jugadores a los que sí pueda gustarles o que al ver la entrada se den cuenta de que es un juego hecho para ellos.

      Un cordial saludo.

  3. Liquid326

    Muchas gracias por esta magnifica reseña.
    Ayer jugué por primera vez, y hoy tras 4 partidas puedo decir que este juego me a enamorado 😉

    Ya he pedido la mini expansión en la Bgg xD
    Magnifico Blog, un saludo

    • Chisco

      Gracias a tí por tus amables palabras.

      Un juegazo, sin duda. Por ahora es el cooperativo con el que más disfruto de todos los que tengo o he probado.

      Un cordial saludo.

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