Partida de Diplomacia (XXI). Primavera de 1919.

publicado en: Diplomacy, Pbem | 0

empates

Statu Quo en el Frente Occidental. Un auténtico empate técnico en el tira y afloja estratégico que vienen manteniendo los bandos enfrentados en el poniente europeo. Tan bien y tan profundamente han llegado a conocerse los actores de tan macabra obra que el frente se estanca, no se avanza en la tierra de nadie y se alcanza un incierto impasse ante el mutuo bloqueo de los intentos del otro por desatascar la situación aquí o allá. Los dos puntos clave en esta primavera han quedado circunscritos al Mar de Irlanda y Bélgica, así como en menor medida la Borgoña francesa.

Conociendo el Gobierno Británico lo importante de, si no lograr poner fin, al menos minimizar el riesgo que supone la presencia de escuadras navales italianas tan al norte para la seguridad de sus costas, no ha tardado en comprender lo que la Regia Marina tenía claro, la necesidad de controlar las aguas irlandesas para ocupar una posición de fuerza desde la que atacar o evitar ser atacado. Ambas marinas se han lanzado pues en tromba a procurar hacerse con tan valioso espacio marítimo. Misma idea, mismo empuje, idéntico resultado. Retorno a las posiciones previas tras constatar los italianos que no iba a ser posible hacerse con su control y los británicos algo más contentos por al menos poder impedir que cayesen en manos italianas. A este respecto ha resultado muy importante el traslado de los esfuerzos navales británicos desde Edimburgo a Liverpool el pasado invierno. Y si dos escuadras han propiciado este que, podríamos llamar, empate naval en el Mar de Irlanda, cuatro han sido los grupos de batalla naval italianos participantes. El no haber logrado imponerse a los acorazados británicos ha supuesto al mismo tiempo que los navíos italianos en Portugal no hayan podido ocupar las aguas del Atlántico Medio.

granbretana4

Duros enfrentamientos en el Mar de Irlanda entre la Regia Marina y la Royal Navy.

En Francia ha sucedido al revés. Empate también pero, si encontrábamos quizás una victoria a los puntos del lado británico en su pugna por las aguas irlandesas frente a sus oponentes italianos por beneficiarles el que ninguna de las dos potencias se haya hecho con dicho mar, en este caso los puntos se los lleva Italia en tanto que el doble avance galo hacia el Sur protagonizado por la flota de Brest trasladada hasta Gascuña y el del ejército sito en París hacia Borgoña ha sido detenido por idéntica intentona italiana desde Marsella. Un empate que, caso de beneficiar a alguno de los bandos, se decanta levemente del lado italiano. Se da también una situación algo extraña por cuanto desde Gascuña los navíos franceses amenazan España pero no Marsella, mientras que la escuadra italiana en España no tiene a tiro las posiciones francesas en Gascuña. Sí los buques en el Atlántico Medio pero estos se hayan enfrascados en el pulso por el control de las aguas que dan paso a las costas británicas.

Tercer empate si nos trasladamos a Bélgica. Ofensiva alemana a la desesperada con el objetivo de revertir una situación que se torna en complicada para las aspiraciones germanas en Europa frente a una nueva defensa anglo-francesa que detiene dicha ofensiva. La colaboración entre británicos y franceses comienza a asemejarse a un púgil que constantemente transita desde cubrirse a lanzar un gancho tras el que de nuevo se pasa a una defensa. Es un toma y daca, acción y reacción. No en vano la supervivencia del Estado francés se mantiene gracias a ese difícil equilibrio entre la defensa y el ataque. En el caso alemán se ha tratado de una alternancia forzada por los acontecimientos, acaecida no por propia estrategia sino obligada por los reveses sufridos. No obstante se vendía quizás la piel del oso antes de cazarlo y las fuerzas alemanas siguen siendo suficientes no tan solo para defenderse sino para seguir atacando de forma coordinada. Una de tantas paradojas con que nos forja la Historia se da precisamente en estos momentos en el seno del Gobierno y del Estado Mayor alemanes y es que el ejemplo a seguir y el modo de revertir la situación la tienen precisamente al otro lado de las trincheras, en el caso francés.

alemania11

Infructuosos ataques aéreos alemanes a las posiciones francesas en Bélgica.

No muy lejos de allí un intento británico por sorprender a las fuerzas alemanas en Kiel ha quedado en amago que arroja quizás un avance “por si suenan las trompetas” que fundamentado en la posibilidad real de que la escuadra alemana en la zona se hiciese a la mar, algo poco probable dada la situación actual del frente. Además, como era de esperar, la flota alemana que abandonase Dinamarca a tan alto precio y que se habrá visto, en la figura de sus mandos, en la difícil tarea de decidir si atacar algún objetivo enemigo o replegarse para proteger Berlín; finalmente ha optado por esto último y ha primado más la posibilidad de frenar una posible penetración rusa desde Prusia que aspirar a arrebatar territorios a algún contrario. A posteriori es fácil decantarse por lo segundo a la vista de la salida de la flota rusa de Suecia que se ha hecho a la mar en aguas del Golfo de Botnia o por la posibilidad de trasladarse al Estrecho de Skagerrak para amenazar una Noruega  que caería en Otoño cual fruta madura, pero a comienzos de la primavera Noruega y Suecia quedaban muy lejos en las mentes de la oficialidad alemana y bien presente la vergüenza y el desastre militar que supondría ver las tropas rusas desfilar por las calles de la capital del imperio alemán.

alemania12

La propaganda alemana comienza a apelar al sentimiento de defensa nacional.

El Frente Oriental ha podido participar también de tan curiosa sucesión de empates de no ser por la gran ofensiva rusa que ha hecho converger la participación de dos ejércitos completos así como de la Flota del Mar Negro contra las posiciones austrohúngaras en Rumanía. La situación de empate técnico se ha dado más al norte en la vasta frontera que separa las posiciones de ambas potencias imperiales. Una importante ofensiva austrohúngara contra Varsovia no prevista quizás por el Alto Mando ruso ya que, en vez de limitarse a un doble apoyo defensivo de sus fuerzas, ha optado por atacar también, lo que indica que barajaba otras posibilidades de actuación del enemigo. Pero, como decíamos, lo que estaba ocurriendo más al Sur, en Rumanía, no dejaba lugar a empate posible. Los soldados austrohúngaros, sin apoyo alguno desde Hungría o Serbia, se han batido hasta el final, sin posible retirada. La superioridad numérica rusa ha acabado por imponerse y el ejército austrohúngaro ha sido aniquilado sin remedio. Es este el primer revés importante que sufre el Imperio Austrohúngaro en los Balcanes desde el comienzo de la guerra europea y, si tenemos en cuenta que las fuerzas rusas en Anatolia han continuado avanzando desde Ankara contra la capital otomana haciéndose con su control total sin apenas tener que luchar por ello, la situación de la Doble Corona en su flanco sureste comienza a hacer aguas. La única buena noticia para Viena ha sido el exitoso avance naval que sus acorazados han protagonizado frente a los navíos otomanos en el Egeo, pasando a controlar esas aguas y obligando a la escuadra enemiga a retirarse.

rusia8

Los soldados rusos cruzan a millares la frontera con Rumanía.

Alegría que debe haberse congelado en los labios de la corte vienesa lo mismo que en la de sus aliados italianos al tener noticias de que la flota otomana que avanzase a finales del año pasado hacia el Jónico haya penetrado en el Adriático. Cuando el ataque naval italiano se las prometía dichoso forzando a retirarse a los acorazados otomanos se encuentran con las aguas calmas en la zona y sin rastro del enemigo. Parece que las fuerzas otomanas actúan por libre, una vez caído ya el imperio en manos rusas y restando apenas Esmirna por ser ocupada. Los capitanes turcos deben haber decidido aplicar el recurrente dicho de “morir matando” ya que, con su acción, tienen a tiro tanto Venecia como Trieste. La primera sin posible socorro patrio o aliado. La segunda en mejor situación por la cercana presencia de fuerzas austrohúngaras en Budapest y Serbia pero no será fácil la elección que deba realizar el emperador teniendo a los rusos ad portas.

Cancillerías

Sobrepasadas quizás por los acontecimientos, las cancillerías europeas guardan silencio.

Evolución del conflicto

28.1919_pri_mov

29.1919_pri_res

Dejar una opinión